Tecnologias de salud: Los Tensiometros

Cada vez encontramos más ejemplos de cómo las nuevas tecnologías nos ayudan en el cuidado de la salud: desde webs dedicadas a los tensiometros que nos ayudan a elegir el tensiómetro más adecuado a todos los wereables que nos informan de nuestras constantes vitales a lo largo del día y en respuesta a determinados ejercicios y actitudes.

Y no sólo eso: son decenas las aplicaciones que nos permiten compartir nuestro recorrido de running en las redes sociales, la velocidad media, la velocidad punta… También las que nos sirven para mejorar las prestaciones en nuestro entrenamiento en bicicleta, las que nos permiten hacer rodillo encasa siguiendo el perfil de la etapa del Tour que el día anterior veíamos emocionados en el salón de casa…

Tensiometro

Como en tantas otras facetas de la vida, la tecnología no es buena ni mala per se; lo es según cómo la utilicemos. Utilicemos el famoso ejemplo de las armas ¿Son malos los cuchillos? Pues según: son muy malos cuando lo sujeta un ratero frente a nosotros en un callejon oscuro y muy buenos cuando queremos partir esa exquisita chuleta que tenemos en nuestro plato.

De la misma manera, utilizar páginas web que nos ayuden a elegir los mejores productos para nuestra salud nos ahorrará tiempo y añadirá eficiencia a nuestro gasto, pero dedicar nuestras horas libres a navegar por internet en busca de la respuesta perfecta a nuestra busca es una pérdida de tiempo. Utilizar aplicaciones que nos estimulen a correr y a mejorar nuestras marcas puede mejorar mucho nuestro estado de forma, pero vivir obsesionado por batir a nuestros amigos, correr más que ellos y más rápido nos puede hacer perder un poco el norte. Tener un reloj que nos informa de nuestra frecuencia cardiaca y respiratoria nos puede ayudar a mejorar nuestro estado de forma, pero analizar si nos sube la frecuencia más o menos según el número de veces que miremos el whatsapp podría diagnosticarse cuando menos de un trastorno obsesivo.

Por lo tanto, no demonicemos las nuevas tecnologías ( una tentación que tenemos siempre los humanos cada vez que aparece algo nuevo en nuestras vidas y nuestra sociedad) pero tampoco pensemos que son la solución para todos los problemas de salud y que con su sola cercanía tenemos asegurada la vida eterna. Aprovechemos todo lo bueno que nos ofrecen y usémoslas con cabeza y sentido común y seguro que conseguiremos mejorar nuestro estado de salud.

PREPARANDO LA MARATON

¿Eres otro más de los que hemos caído en la moda del running? Si, como nosotros, pasaste de jugar al baloncesto con los amigos del instituto a jugar al pádel con la gente del trabajo y ahora te has enganchado a lo de correr tu diagnóstico es claro: eres un deportista pero tienes que adaptar el ejercicio al tiempo libre que te van dejando el resto de obligaciones.

Probablemente empezaste como muchos de nosotros corriendo porque te lo recomendó un amigo y sin mucha fe en que eso fuese divertido, pero luego empezaste a notar que te sentías mejor, te picaste con unos y otros a ver quién hacía más distancia o quién bajaba el tiempo por kilómetro y ahora siempre que sales de viaje lo primero que metes en la maleta son las zapatillas para correr allí donde vayas.

Pues nos alegramos de esa evolución porque seguro que te estará aportando buena salud y un torrente de diversión. En este post nos dirigimos a aquellos de vosotros que ya vais lanzados y habéis decidido correr una maratón para demostrar que vosotros también podéis hacerlo. Si es así bravo por vosotros. Desde aquí te damos la enhorabuena y te animamos a que sigas adelante, pero eso sí tenemos que aconsejarte que lo hagas con cabeza y cuidándote. Debemos evitar que lo que empezamos  a hacer por salud acabe produciéndonos daños y para eso te recomendamos que sigas los siguientes consejos:

  • Sigue alguna de las múltiples guías de preparación que existen. A nosotros particularmente nos gusta mucho la guía de Martín Fiz que incluye entrenamientos diferentes según cuál sea el tiempo que quieres marcar en la carrera. Es importante seguir los pasos de algún experto que sepa indicarte cómo ir poco a poco mejorando tu fondo físico y bajando tus tiempos de manera que llegues en un estado óptimo al gran día de la carrera.
  • Cuida tu salud. No debes olvida que aunque ahora mismo está de moda y vemos a mucha gente corriendo por las calles, una maratón supone un gran esfuerzo para el organismo. La preparación durante meses para ella puede ocasionarnos lesiones que a veces son imprevisibles ( esguinces, tendinitis) pero que otras veces sí pueden preverse y evitarse como las enfermedades cardiovasculares. En este sentido te recomendamos el control de manera habitual de factores como el pulso o la tensión arterial que pueden avisarnos si algo empieza a ir mal con el sobreesfuerzo. Para saber elegir un tensiómetro que se adapte a las necesidades de cada uno existen páginas como tensiometroysalud.com muy útiles para los que no sabemos nada del tema.
  • Vigila bien tu alimentación: Potencia la ingesta de alimentos frescos y come lo suficiente para reponerte de los grandes esfuerzos.

¿ Ya sabes qué maratón vas a correr?

EL AZÚCAR EN LA ALIMENTACIÓN

No sabemos si os habéis dado cuenta, pero últimamente se habla mucho en todos los foros de salud y nutrición del azúcar y su relación con la epidemia de obesidad y diabetes que asola al mundo y nosotros nos preguntamos: ¿ Es realmente el azúcar tan malo como lo pintan?

Aunque ya lleva tiempo oyéndose hablar de lo dañino que puede ser un exceso de azúcar para el organismo, fue hace poco  -a partir del escándalo de Coca-Cola- cuando parece que el debate se extendió un poco más por todas partes. Para los que no lo sepáis os resumimos muy brevemente:  Coca-Cola y Pepsi reconocieron haber pagado grandes cantidades de dinero a diferentes asociaciones científicas para que se no se divulgasen los efectos nocivos de las bebidas azucaradas sobre la salud y en su lugar se dio mucho bombo a todas las informaciones y estudios que echaban la culpa de todos los problemas a las grasas. ( De hecho en el imaginario popular sigue estando muy mal vista una comilona en la que se tome gran cantidad de grasas pero casi nadie le pone pegas a que se tomen de manera continua zumos, bollos etc que suponen una descarga enorme de azúcar para el cuerpo).

El problema es que poco a poco se ha empezado a hablar cada vez más de los perjuicios producidos por el azúcar y como consecuencia  de ello ya han surgido voces diciendo lo exagerados que son todos esos “antiazúcar” y que se han vuelto locos por esa tontería. A lo largo de la historia hay miles de ejemplos de lo que se conoce como ley del péndulo que nos hace hablar muy bien muy bien de lo que antes estaba muy mal muy mal o viceversa, y hay quien dice que eso es lo que está empezando a pasar con el azúcar. El problema es que esta vez parece que los que dicen que el azúcar es muy malo tienen bastante razón. Son ya muchos los estudios que avalan la teoría de que el aumento del consumo de azúcar está directamente ligado al aumento de enfermedades cardiovasculares, y el problema es que tomamos mucho más azúcar del que nos pensamos, ya que además de aquellos alimentos que sabemos que tienen azúcar ( bollos, pasteles, batidos, zumos…) hay muchos otros de los que ni siquiera nos imaginamos que la tienen y sin embargo la tienen en grandes cantidades. En general todos los platos preparados llevan en su composición azúcar en mayor o menor grado ya que ayudan a conservar el alimento y además mejoran su sabor. Es importante saber que en las etiquetas de los alimentos,  el azúcar aparece bajo distintos nombres  como glucosa, dextrosa, sacarosa… y que debemos tenerlo en cuenta a la hora de comprar porque como ya dijimos, incluso los alimentos que sabemos que tienen azúcar suelen tener mucho más azúcar del que nos imaginamos.

En fin, desde aquí te recomendamos que limites al máximo tu ingesta de azúcar y que lleves cuidado en la dieta intentando tomar cuantos más alimentos frescos puedas.

¿Ya has empezado a dejar el azúcar?

Deporte nocturno

Últimamente podemos ver por las calles a horas poco acostumbradas ( muy tarde por la noche o demasiado pronto por la mañana) a gente corriendo o haciendo otro tipo de deportes. Además en Madrid ha abierto recientemente una cadena de gimnasios que funcionan las 24 h. ¿ Nos hemos vuelto locos?

Evidentemente todo tiene su explicación y si existe es porque a la gente le viene bien ( personas con trabajos nocturnos o por turnos, gente que madruga para hacer deporte porque no sabe muy bien cuándo terminará su jornada laboral ni si podrá hacer deporte a lo largo del día…). No vamos a entrar aquí en las motivaciones para hacerlo porque las habrá y muchas y seguro que serán todas ellas muy razonables. Lo que vamos a  analizar es la incidencia sobre la salud que pueden tener estos deportes a deshoras.

Aunque no los datos no son totalmente unánimes, en general se piensa que de cara a la fisiología no es lo más sano para el cuerpo ya que no es eso para lo que está preparado. En general las personas tenemos lo que se conoce como “ritmos circadianos” regulados por diversas hormonas y sustancias y en los que influyen factores como la luz, la temperatura etc. Las hormonas más importantes en el control de estos ritmos son el cortisol y la melatonina, y cada uno de ellos se libera de manera más elevada a una shoras concretas: el cortisol al amanecer y la melatonina al llegar la noche. Cada una de ellas tiene unos efectos sobre el músculo, el corazón, los vasos sanguíneos etc. En general podemos decir que este ritmo circadiano prepara al cuerpo para la actividad física durante el día y el reposo y la regeneración durante la noche.

De acuerdo con este patrón, la realización de ejercicio intenso por la noche se produce en un momento en el que el cuerpo está preparándose para el reposo, de manera que el rendimiento será menor y aumentarán las posibilidades de sufrir lesiones al alterar el periodo de descanso y regeneración.

Además la realización de ejercicio a última hora del día puede dificultarnos la conciliación del sueño debido a la liberación de hormonas asociadas al esfuerzo ( adrenalina u otras catecolaminas) cuya función es la preparación del cuerpo para el estado de alerta.

Por otro lado es posible que el hecho de ejercitarnos por la noche altere nuestra forma y horario de comidas con lo que podemos estar aumentando también los desequilibrios que favorecen la aparición de lesiones.

Por todo ello, desde aquí recomendamos la realización de deporte de manera óptima entre las 8 de la mañana y las 10 de la noche, pero si tú eres de los que no encuentras otro momento a lo largo del día te recomendamos que lo hagas ( desde luego es mucho más sano hacer ejercicio “ fuera de horas” que no hacerlo nunca) pero que refuerces tus hábitos de vida sana y por supuesto no descuides tu alimentación.

La dieta paleolítica

¿Paleolítica? ¿Pero eso no era algo de la prehistoria?
La dieta paleolítica es una de las últimas tendencias en nutrición, y sus seguidores ( entre los que se encuentran famosos deportistas como Kobe Bryant) afirman que la principal de sus ventajas no es el control de la obesidad sino la mejoría del estado general, del estado de forma y de enfermedades de base alérgica como los eccemas o el asma.
¿Y por qué lo de paleolítica ( o paleo)? Sus creadores se basan en el hecho de que la evolución es un proceso que a lo largo de millones de años fue seleccionando las especies con cambios muy lentos. Los cambios en los organismos tardan decenas de miles de años en extenderse a toda la población. Uno de los cambios más importantes que le ocurrió a los hombres fue el paso del paleolítico durante el cual los hombres eran básicamente cazadores y recolectores al neolítico en el que las personas se hicieron agricultoras y cambiaron su alimentación de manera drástica sobre todo con la introducción de los cereales. Este cambio dietético tiene sus ventajas pero tiene también inconvenientes que los seguidores de la paleo creen que mejoran si se vuelve a una dieta más parecida a la seguida por los hombres en el paleolítico.
¿En que consiste? Explicada de modo muy sencillo la dieta paleo se basa en no consumir cereales ni azúcar. El no consumir cereales implica que no deben consumirse tampoco sus derivados , es decir: nada de pan, pasta, galletas, bizcochos...
¿ Y qué beneficios aporta? Entre los beneficios objetivos se encuentra en primer lugar un control del peso ( es muy eficaz para conseguir adelgazar) de una manera muy sencilla ya que es una dieta en la que no se pasa hambre. De hecho se recomienda comer tanto como se quiera del resto de alimentos. Y cuando decimos el resto, decimos TODO el resto ( verduras, grasas, carne, huevos…) aunque eso sí se recomienda que lo que se consuma sea de calidad intentando dar prioridad a alimentos ecológicos que son los que nuestro organismo está preparado para procesar.
Ese adelgazamiento no se consigue a costa de nuestra salud ya que todos los valores analíticos se mantienen dentro de los valores correctos ( sí, incluso el colesterol y los triglicéridos pese a tomar tanta grasa como se desee)
Entre los beneficios subjetivos todos sus seguidores hablan de que se sienten ” con más energía“. Podría parecer la típica percepción compartida que recuerda a los fenómenos de las sectas, pero entre los creadores de este blog tenemos a varios paleos y todos nos cuentan esa sensación como lo más agradable de la dieta.
La realidad es que la dieta paleo va más allá de la alimentación y defiende también el adoptar comportamientos más paleolíticos como dormir un mínimo número de horas, intentar acoplar nuestros ritmos a los de la naturaleza ( dormir cuando es de noche por ejeplo, etc)
Como verás es un planteamiento sorprendente pero sus seguidores son fervientes defensores de sus beneficios así que tal vez tengas ganas de probarla. Si es así hay muchos sitios en internet en los que encontrar más información. Aquí te enseñamos uno de los que más nos gusta.
¿Tú ya la has probado?